Uno de
los grandes iconos de los autodenominados “progres”
del siglo pasado fue el Ernesto “el
Che” Guevara. Apodado el chancho en la Argentina por su afición al baño
(sarcasmo), Ernesto tiene mi reconocimiento que, debido a sus problemas de
asma, fue un tipo autodidacta ya que todos sus estudios los realizó siempre con
los libros que tenía en su casa burguesa.
Fue por lo mismo que Guevara se
ostentaba como “doctor” en la sierra
durante las guerrillas que participó. A pesar de su asma, fue un personaje inquieto
que viajó mucho durante su vida. Eso le permitió conocer otros países. Aun así,
fue un hombre lleno de prejuicios que nunca abrió su mente al mundo. Lo vemos
en sus frases racistas y, para la izquierda hasta homofóbicas”.
Como
dije, a una edad joven empezó su viaje por Latinoamérica en su motocicleta.
Todavía estando en Argentina, conoció al que sería su grupo guerrillero y de
sicarios para efectuar la Revolución Cubana. Hizo viajes a Centroamérica y
hasta a México donde conoció a Fidel Castro Ruz. De los mexicanos se expresó
así, “Una banda de indios ignorantes”.
En
México inició su preparación y entrenamiento en lo que sería la Revolución
Cubana para derrocar a Fulgencio Batista. Tuvieron todo el apoyo, tanto él como
Fidel, por parte del partido en el poder para llevar a cabo y triunfar con la
Revolución Cubana. Una vez que triunfa la Revolución, adquiere la nacionalidad
cubana y Fidel Castro le nombra Ministro de Economía e Industria.
Durante
la guerrilla se caracterizó por ser un hombre cruel y frío que llegó admitir su
gusto por la sangre. En un viaje ante las Naciones Unidas y, está documentado,
reconoció los fusilamientos y lo expresó de esta forma: “Sí, hemos fusilado y seguiremos fusilando con tal de llevar los
principios de nuestra Revolución y que ésta triunfe”. Entre sus víctimas
había humildes campesino.
Con los homosexuales no era menos
piadoso. Decía que para curarles de la homosexualidad había que ponerlos hacer
trabajos duros. Creo campos de concentración para hacerlos trabajar. Adoptó el
nombre del “asesino de la cabaña” ya que ahí era donde perpetuaba sus
homicidios con la complicidad de los sacerdotes que lo acompañaban y que
confesaban a los “ajusticiados”.
Su
“logro”, como ministro fue, en menos de un año, lograr un desastre económico y el
desmantelamiento industrial. Eso le contrajo ya problemas con Fidel. También
tuvo varios viajes a la Unión Soviética de Repúblicas Socialistas a fin de
llevar a cabo cursos. Por ende, es mentira que las diferencias entre Fidel y el
Che fuera el alineamiento de Cuba durante la Guerra Fría.
Su
final muestra A UN SER COBARDE. Al ser capturado, gritó afeminadamente; “Soy el Che, valgo más vivo que muerto”.
Alberto Díaz Korda hizo la foto de la que se basa el dibujo que realizó el
artista irlandés Jim Fitzpatrick. Resulta irónico que se vendan tantas camisas a
nivel mundial y se usen durante el desfile del orgullo gay cuando era un
personaje con prejuicios, racista y homofóbico.
