martes, 3 de enero de 2012

Robin Hood Y El Populismo


Dentro de los poemas medievales como el Cantar de Roldán, el de Roncesvalles y El Poema del Mío Cid, entre otros; haré mención de uno en especial; el de Pedro Labrador o Piers Plowman, escrito por William Langland en 1377. En este, el sacerdote Sloth declara conocer las rimas de Robin Hood. Ya sea verdad o ficción, se puede desarrollar un análisis político y social que develará como algunos gobiernos, en Hispanoamérica e independientemente de su ideología, suelen estar muy alejados de esa supuesta preocupación por el pobre, que tanto presumen y al cual solo utilizan y manipulan. Es el viejo maniqueísmo donde el pobre representa al bueno y el rico al malo.

Durante los siglos XIII y XIV, Enrique II de Inglaterra heredaría su trono al tercer de sus ocho hijos: Ricardo Corazón de León. Es en esta época que tendría lugar en el mundo conocido, hasta ese entonces, lo que sería la Tercera Cruzada, y en la cual el papel del último fue protagónico. Así, Ricardo solamente estuvo en Inglaterra dos ocasiones y no pisó tierra insular por más de seis meses. El último hijo de Enrique sería conocido como Juan Sin Tierra ya que, por la pérdida de territorios anglos en Francia, aunado al número de hijos, pues no alcanzó posesión alguna. No muy querido por su pueblo, incluso considerado como traidor, Juan conspiró contra sus hermanos mayores. Además, benefició a los normandos sobre los sajones a fin de arrebatarle el trono a su hermano.

De Robin no se sabe con certeza quien fue en realidad, si era noble o si realmente es un personaje de otra época. Es así que, existía un Rey legítimo, querido por su pueblo y no ejercía el poder por que estaba lejos de su país dejando en su lugar a su hermano. A fin de apropiarse de la Corona, Juan castigó impositivamente a su pueblo. El gobierno cargaba de obligaciones a su pueblo suprimiendo sus derechos. Ello no solo generó pobreza también malestar. De esta forma, el Príncipe abusa de su poder siendo permisivo con los excesos de sus oficiales. Los ricos representan a un gobierno que explotaba a su pueblo. Los pobres o el resto del pueblo marginado por leyes injustas eran comerciantes, campesinos o los mismos nobles sajones como Locksley.

Probablemente, por su liderazgo, Robin fuera un noble terrateniente con adiestramiento militar y; en el Bosque de Sherwood, con sus camaradas emboscaba a los “ricos” para robarles y entregar el botín a los “pobres”. Empero, Hood dirigía una banda de rebeldes contra un sistema injusto y opresivo. Los pobres eran los mismos rebeldes y sus propias familias. Robaban para sí mismos. Robin nunca desconoce el poder legítimo de Ricardo, incluso son parte esencial para que a éste no le arrebaten la Corona. Le es leal a la monarquía mientras que desconoce y se rebela contra el tirano de Juan, traidor ilegítimo que los tiene oprimidos.

No es la típica lucha entre ricos y pobres que tanto nos hacen ver los demagogos y populistas líderes que padecemos en Hispanoamérica. Es una rebelión contra un sistema injusto y opresor encarnado por un gobernante tirano. Es decir, no es la lucha entre los bondadosos pobres y marginados contra los malosos comerciantes, quienes también forman parte del pueblo. El verdadero problema radica en un sistema de gobierno que no sirve a sus ciudadanos sino que más bien se sirve de ellos y no a una lucha clasista.